sábado, 21 de enero de 2017

21


Amas las formas infinitas en que te deseo,
la estrategia sutil de mis caricias,
la astucia callada con que mi cuerpo
aplaca tu hambre insaciable.

Luego llega la mañana,
compartimos un café y todo se disuelve en el olvido.

Así, tras el tormento de las horas,
espero que la luna desgarre nuevamente la noche
y despierte en ti ese fuego, ese apetito por mí.

Porque cada vez que me pierdo dentro de ti
caigo en un abismo
donde ambos disfrutamos el descenso,
sintiéndonos dos almas suicidas,
ardiendo en su último vuelo.

viernes, 6 de enero de 2017

Stefan


Amiga, los seres humanos somos complejos.
Tú, amando y sufriendo por alguien para quien no existes,
sintiéndote tan vacía.
Yo, en cambio, sin amar a nadie,
pero permitiendo que todas me amen,
y aun así comparto contigo
esta inflexible soledad.