Que mi vida sea un largo viaje surcando mares de aventuras y horizontes de asombro. Y que, al hallar reposo en alguna isla serena, cuando el susurro final de la muerte me llame, pueda, con el corazón pleno y la mirada encendida, murmurar al viento:
—¡He vivido!
sábado, 13 de agosto de 2016
Quiero que sepas
Cuando imagino tus ojos, encuentro en ellos mi hogar:
un lugar de reposo,
mi playa favorita,
mi pedazo de mar,
mi sitio en las alturas.
Todo me conduce a ti.
Como si mi vida entera fuera un viaje
con un único destino:
tus brazos.
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